Friday, December 13, 2013

The Door

Every time I’m at the airport, I can´t help walking around and checking what’s changed since I worked here. Before, I used to know lots of people and it was quite nice to stop every few steps to have a chat. Nowadays, very few of them remain in their posts. I guess this is how life is; we all meet at some point and we share experiences, we work together, laugh together and live together but, sooner or later, all of us take different paths, especially in this “temporary city”. I have talked about this before but now that I’m waiting for my father to come, I am sitting in front of the International Arrivals and I can’t help looking right and remembering what my very first work in Scotland was like, right there in that coffee shop.
I am also wondering how many times I have passed through this door. Me, that loves having everything organised and under control…. I have honestly lost count.

It is just a door but for me, it represents the interface that physically splits my life in two: my life in Spain, my birthplace, and my other life in Edinburgh my adopted hometown.

In a few weeks, it will be me again passing through this door, ready to live Edinburgh once again but hold on, I prefer living in the moment and my father has just arrived…

Cada vez que voy al aeropuerto, no puedo evitar darme una vuelta mientras veo todo lo que ha cambiado desde que trabajé aquí. Antes, solía conocer a mucha gente y me gustaba pararme a cada paso para charlar. Hoy en día, muy pocas de esas personas siguen en sus puestos de trabajo. Así es la vida; hay un momento en que nuestros caminos se cruzan y es entonces cuando compartimos experiencias, trabajamos juntos, reímos juntos, vivimos juntos pero, tarde o temprano, cada uno de nosotros seguimos nuestra dirección, especialmente en esta “ciudad temporal”. Ya he hablado de esto antes, pero ahora que estoy esperando a que llegue mi padre para visitarme, me encuentro sentado enfrente de la puerta de las salidas internacionales y es inevitable girar mi cabeza hacia la derecha y recordar cómo fueron mis primeros días trabajando en Escocia en ese mismo lugar, en esa cafetería.
Al mismo tiempo, me pregunto cuántas veces habré cruzado esa puerta. A mí, que me encanta tenerlo todo organizado y bajo control… simplemente he perdido la cuenta.

Sé que lo que tengo enfrente es sólo una puerta pero para mí, representa la frontera que divide mi vida en dos: mi vida en España, mi país, y mi otra vida en Edimburgo, mi ciudad adoptiva.

En unas semanas seré yo quien pase de nuevo por esa puerta, preparado para vivir de nuevo Edimburgo como siempre pero, un segundo, antes prefiero vivir el presente  y mi padre acaba de llegar…


1 comment:

  1. Thats true,things change quickly.I left Costa Domestic not even 2 years ago and theres maybe like 3-4 people left that i know.Anyway,keep up the good work Adrian,your blog's quality!

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